Esta fue la edición número 17 de una exposición que año a año se ha ido consolidando. Caminando por la muestra no cabe duda de que es el mayor festival de autos y motos clásicos de Sudamérica, por la calidad y la cantidad de vehículos mostrados de categoría internacional. Incluso fue declarada de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación y es uno de los diez encuentros más importantes del mundo de autos clásicos, según la Federación Internacional de Vehículos Antiguos (FIVA).

Ferrari, la gran atracción

El boulevard del Hipódromo de San Isidro, ubicado en la zona norte de Buenos Aires, se vistió de fiesta por cuatro días de octubre, durante los cuales miles de personas pudieron admirar verdaderas joyas de la historia automotriz. Además, se conmemoraron aniversarios de grandes marcas y categorías del automovilismo deportivo: 80 años del Turismo Carretera, la competencia de turismos más antigua del mundo y la más popular de Argentina; 90 años de Volvo; 110 de Lancia; 60 años del legendario Lotus Seven y 70 de Ferrari. Este último festejo, como era de esperar, fue el más convocante. Bastaba con caminar cerca del stand de la marca del Cavallino Rampante para darse cuenta que algo pasaba. No era para menos: entre la Ferrari 250 LM que ganó el Best of Show el año pasado y una moderna 458 Italia se mostró la F2004 con la que Michael Schumacher ganó cinco Grand Prix en el 2004. Una verdadera joya que se presentó por primera vez al público.

 

La Ferrari 250 LM que ganó el Best of Show el año pasado, una 458 Italia y, en el medio, la F2004 con la que Michael Schumacher ganó cinco Grand Prix en el 2004

Fue una selección exigente que derivó en unos 1000 vehículos entre autos y motos, de ejemplares soberbios, para todos los gustos. El estado y calidad de todo lo que había merecía más de una mirada, darse un tiempo para admirar cada detalle, aunque no fueras fanático de los autos clásicos. De hecho, estaba lleno de familias caminando bajo el día de sol y los enormes árboles de esa parte del hipódromo, disfrutando de la enorme variedad de vehículos en este evento organizado por el Club de Automóviles Clásicos, una institución argentina dedicada al rescate de los automóviles clásicos e históricos, fundada en 1965.

No todo fueron autos

Las motos, como ya es costumbre, también tuvieron su lugar. Unos 400 exponentes formaron parte de la muestra, en un lugar destinado para ellas. Muchos visitantes recorrieron el “Barrio de las Motos”, unos 10.000 m2 en donde se lucieron ejemplares fabricados entre principios del siglo XX hasta 1980, en perfecto estado de conservación. Como pasó con los autos, las motos, tanto de calle como de competición, fueron cuidadosamente seleccionadas por el Club de Automóviles Clásicos por estar perfectamente restauradas y en condiciones de marcha, tal cual fueron en el momento de fabricación.

Los ganadores

Tanto el auto como la moto ganadores estaban expuestos enfrente de la elegante carpa Vip. Después de ser elegidos quedaron en ese predio, para ser admirados por quien pasara por allí. Pude acercarme y admirar las líneas de ambos. Soberbia la Bugatti Type 57 Atalante que se quedó con el premio mayor de Autoclásica 2017, el “Best of Show”, venciendo en la final a una Ferrari 250 GT Boano y un Hispano Suiza. Realmente impecable esta coupé cerrada de dos plazas que perteneció a dos colecciones norteamericanas (una del Museo Nethercat y Harrah´s), ganó el premio The Best of Show en Pebble Beach y está valuada en más de ocho millones de dólares. En la categoría motos sobresalió una Coventry Eagle Flying 8 B 160 de 1926, la cual se llevó el “Best of Show”.

 

La soberbia Bugatti Type 57 Atalante fue el mejor entre los mejores. Una maravilla.