El buen diseño no se olvida de los niños. Diseñadores consagrados así lo entienden, dedicando parte de su creatividad a fomentar la imaginación y una formación estética de los más pequeños con objetos lúdicos, entretenidos e innovadores.

Caballito balancín, diseño de Marc Newson, y silla Seggiolina Pop, de Enzo Mari, ambos hechos para Me Too, de Magis

Soy una convencida de que la formación del gusto personal comienza desde que uno nace. No me refiero al buen o mal gusto…me refiero a ese gusto que tiene sustento, que tiene que ver con la estética, tiene un detrás que tiene que ver con la apreciación de la armonía ( o falta de ella ), de la originalidad y del aporte al mundo estético que puede hacer cualquier pieza. Por eso, siempre fui una especie de obsesiva con las cosas que le compraba a mis hijas desde muy pequeñas, ya sea ropa, juguetes, muebles para sus dormitorios y hasta libros ( si hay algo que lamento de que hayan crecido es el tema de no poder comprar más libros para niños…compré muchísimos que combinaban de manera sobresaliente ilustración, texto y diseño ).

Flying Carpet, de Eero Aarnio ( para Me Too, de Magis ), una “alfombra voladora” que se mece suavemente.

Por eso celebro que diseñadores prestigiosos o marcas reconocidas, justamente los que forman tendencia en la estética, dediquen un apartado a los más pequeños sin hacer distingos con los adultos ( Aunque debo confesar que me encantaría tener cualquiera de estos objetos para mi… en mi casa…para disfrute mío). Los niños son exploradores por naturaleza y su mundo se mueve entre la imaginación y la realidad impuesta por los más grandes. Diseñar para ellos es un desafío y, a la vez, un volver a esa inocencia que todo lo permitía. Crear objetos para niños forma parte del carácter lúdico que casi todo diseñador tiene, creando elementos amigables, funcionales y con una gran cuota de ambigüedad o ambivalencia, porque el uso de cada pieza muchas veces lo decide el usuario de la manera que solo ellos pueden hacer: en total libertad.

Avivar la imaginación, formar el gusto por la estética

El genial diseñador español Javier Mariscal, quien se mueve entre todos los ámbitos del diseño e ideó para Me Too, de la empresa Magis, una serie de objetos, explica muy bien de qué se trata esto de diseñar para niños. Según Marsical “me basé en unas tipologías que rompen con esa frontera que existe entre el juguete y el mueble. Son piezas que están concebidas para ayudar a crecer al niño, para despertarle la imaginación, para que viva mejor y se sienta en un mundo propio. La silla puede ser una silla, pero también puede ser un tren, un barco, un coche o una montaña a la que trepar. En el baúl puede guardar sus tesoros o la puede utilizar como una barca para jugar en la piscina, mientras que el Nido puede ser usado por el niño como una cueva para refugiarse del mundo de los adultos o como una cápsula espacial. Los niños son capaces de convertir cualquier objeto en otro objeto, por eso es tan interesante diseñar para ellos pensando no en su escala sino en su ingeniosa cabeza”.

JULIAN, de Javier Mariscal, silla para niños hecha de poliestireno por moldeo rotacional. En síntesis, un plástico que la hace apta para el exterior. Apuesto a que más de uno tendría este objeto en su casa como elemento de decoración…

SILLA ALMA, de Javier Mariscal. Amé esta silla apilable. Me encanta la parte trasera del respaldo, con esos motivos orgánicos.

EL BAÚL, de Javier Mariscal. El nombre lo dice todo. Pero la forma sugiere muchas cosas más…Invita a que la imaginación de los niños lo vean para todo tipo de usos. Elegante, creativo e ingenioso. Qué más?

NIDO, de Javier Mariscal. Un “bicho” llamativo para que un niño deje volar su imaginación.

Un caso emblemático es el del talentosísimo diseñador finlandés Eero Aarnio ( 1932 – ) , quien en los años 60 experimentaba con objetos hechos de plástico, sin restricciones formales, en concordancia con el ambiente del “Flower Power” y el surgimiento de la cultura Pop. Entonces no es de extrañar que el creador de la Ball Chair y el autor de la frase “un asiento no tiene que ser necesariamente una silla”, dedicara una parte de su producción creativa a los niños ( de hecho ofrece una colección para los niños ), en objetos que hasta un adulto coleccionaría, como el más que famoso “Puppy”.Otras piezas diseñadas para Me Too de la empresa Magis son: Trioli, un objeto que combina una silla de varias alturas con un balancín y Flying Carpet, una “alfombra voladora” que se mece suavemente.

PUPPY, de Eero Aarnio. ¿Quién no conoce este objeto? Y qué tentador es incluir uno en cualquier espacio a modo de objeto decorativo.

TRIOLI, de Eero Arnio ( para Magis Too ). Muchas cosas en una…Mecedora, silla, y todo lo que un niño desee

No podía faltar en esta nota la producción del matrimonio conformado por Charles ( 1907-1978 ) y Ray Eames ( 1912-1988 ), quienes hicieron de la madera contrachapada su marca registrada. Produjeron clásicos que están más de moda que nunca ( por suerte, porque son de una temporalidad abrumadora). Para los niños diseñaron Eames Elephant, en 1945, hecho en su momento de madera laminada, aunque se empezó a producir masivamente algo más de 60 años después, pero esta vez en plástico y en cinco colores, el cual es comercializado por el fabricante suizo de diseño Vitra. Me encanta este objeto; yo tranquilamente lo tendría como un elemento decorativo en mi casa.

Otro diseñador emblemático, Verner Panton ( 1926-1998 ), es más que conocido por su Panton Chair ( comercializada por Vitra ), una silla de plástico, cuyas curvas y colores fueron inmediatamente motivo de atracción infantil. Y si bien Panton consideró inmediatamente la idea de producir una silla a escala pequeña, no fue sino hasta 35 años después que se hizo realidad. Panton Junior es una pieza producida de la misma manera que el modelo “grande”, pero un 25% más pequeña. Es ideal para niños desde el Pre Kinder y viene en siete colores.

PANTON CHAIR JUNIOR, de Verner Panton. Es la versión más pequeña ( 25% más pequeña ) de la ultra conocida Panton Chair.

La lista sigue, y demuestra que es un campo atractivo tanto para diseñadores como para las empresas que comercializan estos objetos, algunas de las cuales cuentan con una división específica para niños, como Magis, llamada Magis Too, y la norteamericana Offi & Company, en donde la imaginación no tiene límites.

KAPSULE CHAIR Karim Rashid, cuya obra se encuentra en todo tipo de rubros ( como mobiliario o indumentaria) y presentan una estética totalmente irreverente, cuenta entre su repertorio con objetos hechos específicamente para niños, como la Kapsule Chair, diseñada para Offi.

Uno de mis diseñadores favoritos, lejos, es el holandés Marcel Wanders. Nunca deja de sorprenderme con ese estilo entre clásico e irreverente. Todo, pero todo lo que hace, me gusta ( acuérdense que sobre gustos no hay nada escrito…pero…). Para Moooi, empresa de la cual es fundador junto a Casper Vissers, creó la serie Parent, mobiliario dedicado a los más pequeños, pensando en los padres. Consta de silla y mesa de polipropileno expandido, material 100 % reciclado, suave, ligero y extremadamente robusto.

Oiva Toikka es un diseñador finlandés nacido en 1931 que trabaja principalmente con vidrio. Sus pájaros producidos en este material, diseñados para la empresa Ittala, son mundialmente famosos. Pero esta vez su estilo barroco encuentra eco en objetos pensados para los más pequeños. Dodo, un juguete mecedor de plástico con forma de pájaro, diseñado para Magis, parece inspirarse en obras suyas hechas en vidrio.

DODO, de Oiva Toikka ( para Me Too, de Magis ), es una especie de versión libre del típico caballito que se balancea.

Ineke Hans es una joven diseñadora holandesa que ya tiene numerosos reconocimientos en su haber. Además, me encanta lo que hace, porque tiene ese toque rústico aplicado a elementos que usan tecnología de punta. Esta serie, llamada Black Beauty, dedicada exclusivamente a los niños, está hecha con plástico negro reciclado y, por lo tanto, puede convivir perfectamente con ambientes húmedos y en el exterior. Eligió el negro, considerando que los niños no solo reaccionan positivamente al color, sino también a las texturas, que en este caso emulan a la madera de muebles tradicionales.

LITTLE FLAIR, de Marcel Wanders ( para Me Too, de Magis). Es una mesa que tiene la particularidad de que sus patas sirven de lapicero. Qué niño no se inspiraría en un lugar así?