La elección del color en los ambientes de una casa determina su personalidad. Y, de alguna manera, representa el reflejo de quienes la habitan. Generalmente encontramos el blanco como una elección cómoda, que no se arriesga y que supuestamente acepta todo tipo de intervenciones. Pero eso pasa probablemente porque no hay un concepto integral. Este no es el caso. Todo lo contrario.

 La luz como elemento compositivo

Cuando se remodeló esta casa, se mantuvieron las molduras, puertas, ventanas y el piso de madera, compuesto por grandes «tablones», y se eligió básicamente el blanco y el negro, con tonalidades de gris. Estos colores opuestos fueron dispuestos de manera muy equilibrada, logrando darle a los ambientes una sensación de modernidad y elegancia. La luz forma parte importante de esta decisión, ya que se refleja de manera certera en el interior y permite que sea luminosa aun en el living, la estancia elegida para ser más oscura.

El piso de madera, y el techo, las puertas, ventanas y molduras blancas unifican todo el departamento. Las paredes van cambiando de color y de materialidad. El living es negro, incluso las cortinas lo son, y cuenta con detalles en distintas tonalidades de gris y marrón, en elementos como la mesa de centro, sofá, alfombra, cojines y adorno floral.El comedor, ubicado entre la cocina y el living, tiene un color intermedio, gris cálido. Se repite el marrón del living, pero aquí aparece en las sillas de madera diseñadas por Hans Wegner ( se llama Wishbone Chair, diseño de 1950 y un verdadero clásico! ) y la tapa de la mesa hace juego con la pared del ambiente contiguo.En la cocina aparece el blanco de forma casi omnipresente, en muebles y en el revestimiento cerámico antiguo que rodea el comedor de diario. Solo es interrumpido por la madera de las patas de la mesa, el color marrón de las sillas, las luminarias de filamento y el piso, que unifica todo el primer nivel de la casa.Arriba, se aprovechó de manera impecable el espacio que dejaba el techo a dos aguas, típico de los países escandinavos. El dormitorio sigue con los mismos tonos, incluso el baño, con un mármol gris que deja ver de manera dramática las vetas blancas, como si fueran remolinos. Me encantó esta solución. El lavamanos se encuentra apoyado en un mueble terminado en negro y, sobre él, un espejo que no sobresale del revestimiento, se integra a él, ocupa casi toda toda la pared, enfatizando el carácter minimalista del espacio, a la vez que da una sensación de mayor amplitud.La otra habitación cuenta con un papel mural de estampado delicado, casi imperceptible, en donde conviven objetos de líneas artesanales y modernos, los cuales usan los tonos del resto de la casa: blanco y marrón o madera. Las mantas, cojines y alfombras contribuyen a brindar una sensación acogedora. La escalera llega a una salida de estar y, desde ella, se va a una pequeña terraza revestida completamente en madera. Se resolvió el lugar para sentarse de una manera creativa: es una especie de gran cajón que sirve para guardar cosas y, sobre él, mantas y cojines de distintas texturas. En el pequeño comedor se destacan las sillas Tolix ( un clásico francés que llega hasta nuestros días desde el año 1934 ), hoy tan de moda en. Un pequeño mundo íntimo en el que definitivamente dan ganas de estar.

Más detalles

Porque de eso se trata…en la ambientación siempre considerar los detalles, como lámparas, floreros, libros, objetos de decoración, incluso equipos de música. Todo en armonía