No lo puedo evitar…La estética escandinava ( en este caso sueca ), me atrapa. Todo ( o casi todo ) lo que veo en términos de diseño o decoración me gusta. Cuando encontré este departamento ubicado en Göteborg ( Gotemburgo, en Suecia ) no dudé en publicarlo. Está situado en un clásico edificio de 1904 que fue adquirido por una empresa y remodelado en su totalidad entre 2010 y 2012, para disponer de unos departamentos contemporáneos con ese touch que solo 100 años de antigüedad pueden dar. La verdad…me imagino varios edificios del centro de Santiago, que tanto me encantan, tan únicos en su arquitectura, puestos en valor por alguna empresa…de la misma manera que hicieron con este. La antigüedad de la arquitectura complementada perfectamente con interiorismo contemporáneo. El resultado: ambientes muy acogedores, cómodos y originales.

La luz, protagonista

Lo primero que llama la atención es la luminosidad. Todas las estancias son luminosas, gracias a los grandes ventanales y a la paleta de colores usada en terminaciones, mobiliario y objetos. Predominan el blanco, gris y beige. El contrapunto lo da el negro, que aparece en detalles como las sillas del comedor, cuadros, la mesa de centro del living y la encimera de la cocina. Los espacios, conectados entre sí, parecen dialogar desde los colores y las materialidades. Se destacan texturas informales en sillones y alfombras, que le dan a los ambientes un aspecto más relajado, cálido y, a la vez, moderno. Me encanta la lámpara de techo del comedor. Tiene un tamaño generoso, pero al ser etérea no rivaliza con la especialidad ni la luminosidad natural del espacio.

El living se ubica entre la cocina y el comedor. Hay continuidad visual a través de grandes puertas que cuentan con paneles finamente trabajados. En la cocina los artefactos tecnológicos, todos en acero inoxidable, no entorpecen esa sensación de calidad antigua. De hecho, a partir de la simpleza de sus formas, parecen enfatizarla, además de agregar esa cuota de confort tan necesaria hoy en día. Me encanta el piso de madera y el detalle de la alfombra puesta justo debajo de la zona de lavar.  También la lámpara de diseño y cada detalle, en vidrio, madera y cerámica. Para destacar: el mueble minimalista de la cocina, sin elementos que sobresalgan, con un toque brillante, en donde está incluido el refrigerador y que combina a la perfección con la pared revestida de cerámicos antiguos.

Los espacios más íntimos

Un pasillo con boiserie hasta la mitad de la altura de las paredes conecta todas las estancias. Me encanta la boiserie. Una vez tuve una casa en la cual puse este tipo de paneles que habían sido rescatados de la remodelación de una iglesia…Insólito, pero cierto. Desde ese momento me hice fan de este tipo de soluciones para pasillos cuando se trata de remodelar casas antiguas. Es ideal porque no quedan marcas de manos en la pared con el paso de la gente. En este caso, además, la madera pintada de blanco y las paredes gris pálido permiten mantener esa sensación de luminosidad general.

Los dormitorios siguen con la misma temática estética, entre minimal y cosy. Materiales naturales, texturas “informales” en cortinas, alfombras, cobertores, pieceras, almohadas y almohadones, en equilibrio con mobiliario de líneas contundentes y simples .

Los baños son prácticos y mantienen esa calidez a partir del uso de terminaciones en beige.

Por último y no por eso menos importante: la terraza o balcón.Un pequeño espacio exterior ( de esos que solo te permiten este tipo de construcciones ubicadas de manera muy central en Göteborg ), pero que es ideal para tener una expansión aunque sea visual hacia el afuera. Eso sí, también hay que prestarle atención como al resto de los espacios para que sea un agrado estar. Cosa que aquí ocurre, con elementos muy simples y cuidado en los detalles : una mesa de un solo pie bien trabajado y tapa redonda de mármol, pequeñas sillas, lindos cojines en tejido crudo y una alfombra, hoy en día un “must” para los espacios exteriores.